Mujeres que regalan flores a otras mujeres

Para agradecerles, empoderarlas y aplaudirlas.

Para felicitarlas y abrazarlas por ese gesto , esa palabra y su hermosa valentía

cuando luchan, defienden y se la juegan por la otra o por los otros,

porque están ahí y con su aliento y respaldo hacen la diferencia:

esa diferencia que necesita el mundo para ser diferente,

que necesitamos las mujeres para atrevernos y sentirnos respaldadas

entre nosotras.

Flores para esas mujeres que aman y se solidarizan contigo, con nosotras, con los demás.

Mujeres que reconocen en las otras su brillo, magia, bondad y sabiduría.

Mujeres que admiramos a otras mujeres porque reconocemos en ellas su grandeza y, al hacerlo, reconocemos en ellas mucho de nosotras mismas.

Mujeres que regalan flores a otras mujeres
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Creo en los rituales

Creo en los rituales porque hacen consciente lo que tenemos inconsciente.

Creo en los rituales porque como dice El Principito hacen de un día ordinario un día extraordinario.

Porque de esta manera le podemos poner nuestro toque extra y personal a la vida.

Toma las tradiciones y decóralas a tu manera

Hace muchos años compartimos con mi familia una hermosa tradición que hemos convertido en un ritual para empezar el año.

No siempre nos ponemos de acuerdo en la fecha. Al ser 5, León también está incluido, no todos tienen el mismo ímpetu ferviente que yo tengo.

Sin embargo, ponemos nuestra dosis de espíritu familiar y ahí vamos…

Este 2019 decidimos realizarlo domingo 6 de enero que coincide con la bajada de Reyes que para muchos representa la ofrenda de regalos.

Para mi poder sentarnos en familia y compartir nuestros deseos es el mejor regalo que nos podemos hacer y así empezar nuestro año.

Les cuento en que consiste.

Elegimos un lugar especial, puede ser en la casa o fuera de la casa.

Leemos en voz alta lo que escribimos el año anterior.

Nos sorprendemos al comprobar que muchos de nuestros deseos se materializaron a lo largo del año. Otros no, pero tenemos la posibilidad de re evaluarlos para ver si este año los seguimos apuntando.

Lo que queremos mejorar como familia

Lo que queremos lograr como familia

Lugares donde queremos viajar juntos

Motivos por los que estamos agradecidos

Luego un mapa más personal que cada uno lo va declarando por turnos :

Mis metas del año

Cosas que quiero mejorar

Agradecimiento personal

Y lo que deseamos para cada uno de la familia

Lo tenemos todo apuntado en un cuadernillo y soy una firme convencida que somos nuestras declaraciones.

Somos lo que declaramos y si queremos algo hay que decirlo fuerte y claro.

Y que más fuerte y claro que con un lápiz y un papel : poner en blanco y negro eso que queremos ver materializado.

Apuntar nuestros deseos

Fijar nuestras metas

Quererlo tanto que el universo no tenga más opción que otorgárnoslo.

Realmente, realmente quiero esto para mi??

No es el deseo una imaginación, sino una perfecta atracción

Los tacos, mi marido y yo

Lo conocí en febrero del 96 y no sé si fue amor a primera vista, pero sí -definitivamente – atracción a primer contacto.

El contacto se dio con nuestras miradas, charlas y el día a día que compartíamos en una oficina en San Isidro.

En enero del 97 ya sabíamos que nos casábamos. Nuestra fecha era para el 17 de mayo, un año exacto después de nuestro primer beso… así de románticos y precisos somos.

Ahora, aquí va el trasfondo verdadero de este post.

Cuando empezamos a anunciar nuestra boda recibimos toda clase de comentarios y felicitaciones.

Recuerdo que un amigo comentó : el chato tendrá que entrar con zuecos a la iglesia.

El comentario lo hizo con cariño y muy buena onda.

Ahí RECIEN caí en cuenta que Edu era (y sigue siendo) unos centímetros más bajo que yo.

Eso no había sido un problema para nosotros, ni lo es, ni lo será nunca, pero aparentemente sí es un problema para varias personas.

Hace unos días recibí un comentario y decidí que este sería el tema de mi próximo post : tú eres la esposa del señor ese chiquito, no? (les dejo a su imaginación el tono y expresión de la simpática señora)

Yo estaba con Ale – mi hija mayor. Las dos sentimos exactamente lo mismo : pena por esa señora y su chatura emocional.

Decido compartir porque no es la primera vez que alguien hace algún comentario refiriéndose al tamaño de mi esposo.

La diferencia es abismal entre un : chato lindo, mi pequeño! o cualquier otro comentario cargado de cariño versus los 300 comentarios desatinados, sin la menor empatía y teñidos de burla o desdén que he recibido en los 22 años que llevo con el hombre más grande que me regaló la vida.

– ¿A tu marido no le molesta que uses tacos???

No, absolutamente no.

Todo lo contrario le encanta verme alta, guapa y lucir su amor a mi lado.

Él es así de generoso y de seguro de sí mismo y es lo que me enamora cada día (entre otras muchas cosas).

La chatura emocional de muchos hace que prevalezca el prejuicio, los estereotipos y su propia visión del mundo frente al respeto y tolerancia que debe existir cuando vemos algo distinto : una mujer más alta junto a un hombre que la mira feliz y enamorado.

Un hombre más bajo del brazo de una mujer que vive feliz y convencida que se sacó la lotería.

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La Bondad

La Bondad me recuerda a mi abuela alimentando a todos los muchachos del barrio.

Así los llamaba ella : los muchachos.

En realidad podrían haber sido pirañitas o chicos de mal vivir, pero ella siempre les daba la bienvenida y, no discriminaba cantidad (podían ser 5, 8 o 10) ni tamaño ni aspecto y tenía un plato de comida para ellos. Siempre.

La Bondad tiene forma, color, aspecto y sobre todo acciones concretas.

La Bondad para mi tiene nombre, sonrisa, amabilidad.

La Bondad puede estar representada por la Madre Teresa de Calcuta o por una mujer que guarda silencio para no lastimar al otro. También por la persona que alza la voz para reclamar sus derechos y el de los demás.

Sobre todo el de los demás.

Para mi la bondad está representada por lo que hacemos por los demás a pesar nuestro.

Aquí si vale postergarnos un poco y pensar en el otro antes que en nosotros.

Escribo este post porque muchas veces he mencionado lo indolente que siento al mundo, pero también he descubierto que si uno busca la bondad la encuentra en todas partes.

En un mail amable. En el agradecimiento. En una palabra bonita. En un halago sincero. En ese whatsapp que esperamos. En lo inesperado. En tomarse el trabajo. En esperar con paciencia. En mirar a los ojos. En dar un poquito más de lo que nos piden. En acompañar. En escuchar en silencio. En hacer esa llamada. En confiar. En reconocer.

He encontrado bondad en plena calle en NY cuando alguien te para y te dice que tu saco te queda hermoso.

Cuando alguien te cede el paso. Cuando recogen el papel que se te cayó.

Cuando te desean el bien con todo el corazón.

Cuando se alegran por tus alegrías.

Cuando somos prudentes, cautos y nos quitamos los zapatos para no hacer ruido y no incomodar al otro.

Sí, otra vez : cuando nos postergamos un tanto o bastante en bienestar del otro.

La bondad hace brillar y te hace brillar.

Es esa velita que enciende las otras y genera luz, fuego y esplendor.

La bondad contagia e inspira.

Nos cambia el día, la semana y de repente la vida cuando vamos llenando nuestra mochila de pequeños gestos que luego a forma de eco retumban en nuestro interior como el recuerdo de mi abuela y su idea de compartir el pan.

Que más que pan era un buen plato de pollo o cualquier cosa súper rica que se le ocurría preparar. No era lo que le sobraba, era lo que decidía aumentar en la olla para regalar felicidad a los más desafortunados.

Han pasado más de 30 años de esta historia de mi abuela en su casa de Lince y hoy más que recordarla la honro y se lo cuento a mis hijos y a todos los que lean mi post. No sólo como inspiración, sino sobre todo con esperanza de decir que la bondad es una elección que podemos hacer a diario.

Una elección para iluminar nuestro día y así en nuestro esplendor encender el mundo.

 

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Isa y yo no nos parecemos

Isa y yo no nos parecemos,  pero ella entre todas las madres del mundo me escogió a mi.
Así es ella de generosa y especial.
Aunque no me gusten los perros y cuide mi forma de vestir más de lo que ella entienda, me eligió a mi.
Pudo escoger a una madre perruna, pero ya se resignó a que mi amor por los animales sea distante y esquivo.
Pudo elegir a una madre más relajada, pero me acompaña a la peluquería y acepta que le regale una manicure y que ésta le dure casi dos meses. (Isaporfacambiateelesmalte)
Me pregunta alguna vez súper afanada y entusiasmada sobre su look y es, para mi, música para mis oídos.

Me encanta verla arreglada y lucir un estilo chic y despreocupado que sólo ella tiene.

Isa desayuna tomates, casi nunca lee mis posts y tiene una manera de relacionarse con los demás como para dictar cursos y dar cátedra.

Cómo sé que este post sí lo vas a leer, trataré de no explayarme tanto y ser ligera y divertida (madrenoseastanintensa)

Isa debe ser al menos la top 5 favorite person de toda la gente que la conoce.

Tiene una enorme capacidad para hacerse querer, terminar de favorita y ser invitada a los planes más épicos del mundo mundial.
Nunca deja de sorprendernos con sus mil planes y escapadas a distintos lugares del planeta. Ella respira libertad y emana simplicidad.
Así, de ese modo, eligió su siguiente destino: Madrid sin escala.
Lo decidió un día, hizo sus trámites y nos dio la noticia.
Ella hace unos años, y a pesar de parecer desapegada, dijo firmemente que no se iría a estudiar fuera porque no se quería separar nunca de mi.

No quería separarse nunca de mi.

Esa es la mayor declaración de amor que Isabella me ha hecho.

Hoy desafía sus temores y se lanza al mundo como ella lo sabe hacer : valiente, decidida y con su permanente serenidad.

Se va a conquistar Madrid y a seguir diseñando el mundo.

A Isa y a mi nos encanta dormir y hacer planes en la comodidad de nuestra casa. Eso y nuestro amor por el diseño nos impulsó a ser socias y lanzarnos a la aventura de las pijamas.

No podríamos tener un mejor negocio juntas : nada nos gusta más que estar en la cama.

También nos fascina pasear por Gamarra, recorrer las calles feas, meternos a todos los huecos y negociar con los proveedores más exóticos que puedan existir.

Amamos los anticuarios, comer rico, la playa, el sol, el mar y un buen gin tonic con frutos rojos.

Con Isa nos reímos, discutimos, guardamos silencio, escuchamos música y nos comunicamos por whatsapp.

La tecnolgía, el color y el diseño nos une.

Me encanta mandarle mi lista de pendientes y si está de buen humor los cumple en 5 minutos como si fuera la más aplicada alumna oriental. Es eficiente e impecable.

Si está de malas me deja en seen y no responde hasta el día siguiente después del medio día.

Ahí, de cierta forma, me hace recordar a nuestro gato que se despereza largamente, camina sin prisa y no se engancha demasiado con nada.

Isa es dulce y fuerte a la vez, por eso se identifica con los elefantes.

Pinta cuadros con animales, ama el limón, el puré de papa y la vida simple pero sofisticada.

Isa se marcha a España y nos deja a todos en Lima pendientes de su desarrollo, crecimiento y conquista del mundo europeo.

 

 

Hemos recorrido el mundo

en un tren imaginario

que nos lleva sin escala

a todos los países del mundo

que el globo terráqueo

no termina de inventar

cuando decidiste que el sol tocaría

con sus rayos de astro rey

Fiji

como primer punto del nuevo milenio

y nos embarcamos

al lance de mil horas de viaje

en un avión

sólo para nosotros cuatro

donde el chocolate y el plátano

son manjares deliciosos

y todo podía ser verdad

como disfrutar de un plato de Canguro

y algo hecho a base de Cocodrilo

así nos aventuramos a la vida

que amamos

y hacemos nuestra cada instante

yendo como gitanos

a instalarnos unos años en Miami

para salir desterrados y

regresar a Lima

ciudad que vaticinaste

– con algo de soberbia de antaño-

te quedaría chica

y seguimos ahí

10 años después

tratando de conquistar

sin armas ni estrategia

una ciudad gris

que abraza al mar

y nos mira de reojo

para saber si seguimos

al pie del cañón

y le hemos tratado de demostrar

que siete vidas tiene el gato

y que ni una grúa

ni la dieta del doctor Atkins

podrá hacernos bajar la guardia

Lima es nuestro hogar

la ciudad que seguimos

tratando de conquistar

la que abandonamos cada tanto

para recorrer la vida

sus mares y continentes

con una Navidad en París

un aniversario en Cartagena

el más auténtico plato de Pad Thai

algún cumpleaños en Trancoso

Stone Crabs en Montys

paseos de la mano por Buenos Aires

New York o Praga

muchas vacaciones mármol

que adoramos y repetimos

con niñas y sin niñas

como pareja que puede

tal vez

olvidar por un instante

que en nuestro hogar

que adoramos

nos esperan siempre ilusionadas

Alessa e Isabella

ellas comprenden y avalan

cada escapada

de fin de semana

que le robamos al calendario

las aventuras que van marcando

una nueva ruta en el mapa

que vamos trazando

con ganas de asaltar al mundo

y hacerlo nuestro

en húngaro

griego o romano

en elefante

tranvía

góndola

bicicleta

tren

subte

o a pie

caminando, paseando

cómplices de un nuevo episodio

en estos 14 años de

matrimonio feliz

 

Y seguimos sumando 7 años más

y otras tantas vueltas al sol

en trineo, crucero

y cualquier medio de elevación

con el regalo más hermoso

que nos llegó

después de un viaje a Turquía

donde una adivinadora te leyó

en fondo de café turco

la llegada de un niño rubio

que en realidad fue

un príncipe moro

que alegró nuestro corazón

un 28 de febrero

en nuestra ciudad favorita

del mundo

donde en un mar azul turquesa

somos felices los 5

bañándonos con algas y canciones de Marc

recorriendo la ciudad en Jet Ski

y comiendo stone crabs

con babero gigante

surcando el mar adriático en goleta

bajando a velocidad desmedida

la montaña más blanca

retratando Love y Hope

en la manzana del mundo

con León en coche

y en su caballo blanco

con esa maravillosa expresión en sus ojos

que aun no se la cree

haber bajando a este mundo terrenal

a divertirse

bailar como loco

y multiplicar esta felicidad

cada mañana

de melena despeinada

de tardes de 73

veranos de Asia

play listens

fiestas de disfraces

mundo de helados

Buenos Aires de testigo

Aruba para repetir pronto

Corte Inglés que se convierte

sólo para nosotros

en Galerías Velvet

en un Madrid

que nos espera siempre

y ahora muy pronto

en esta historia de amor

con cinco protagonistas

donde tú -mi amor- nos llevas

en carroza

o caminando “sólo poquitas cuadras

a recorrer la vida

que tan generosamente

nos regalas

y decoras

con un lazo lleno de amor

y aventuras

donde nos permitimos

ser

amar

compartir

caminar por cualquier calle

los 5 fantásticos

cantando sol solecito

para que el sol

el amor

y las risas

siempre nos acompañen

y nos permitimos

con más o menos ritmo

entonar Mamma Mía

a todo pulmón

bailando sin parar

en esta vida

que convertimos en fiesta

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No estás en edad

No estás en edad para poner esa foto en Instagram.

No estás en edad para usar el pelo tan largo, ni la falda tan corta.

Cuando somos niños no vemos la hora de ser adultos para hacer todas esas cosas que puede hacer la gente grande : fumar, tomar, manejar, salir hasta tarde… en fin, pensamos que el patio de recreo se volverá eterno cuando accedamos a cierta edad.

Pensamos que la campana para regresar a clases desaparecerá y todo será libertad y diversión ilimitada.

Cualquiera que ya pasó los 20 años sabe que pocas veces hemos sido más libres, más felices y con menos responsabilidades que en la edad escolar o universitaria.

La felicidad obviamente es un término relativo y muy personal, pero lo que es indudable es que mientras más grandes nos hacemos más crecen nuestras responsabilidades y a veces cambiaríamos uno de nuestros días agobiantes por volver a escuchar esa campana que nos regresa a la clase de matemáticas o que nos expulsa al patio para 20 minutos de recreo.

Es cierto que tenemos un montón de prohibiciones a esa edad. No todo está permitido y nos sentimos frustrados por un montón de cosas que todavía no estamos en edad para hacer.

En mi colegio por ejemplo la altura de la falda siempre fue un tema para mí porque consideraba mis piernas extremadamente flacas y la altura debajo de la rodilla con las medias altas sólo empeoraba esa percepción que tenía de mis piernas.

Siempre trataba de subir unos centímetros por aquí y abultar las medias para conseguir más volumen en mis canillas.

El maquillaje casi imperceptible, no pintarnos las uñas de un color muy exagerado, nada de aretes largos- en fin- cumplir con ciertas normas establecidas.

Ahora que tenemos edad para hacer lo que nos dé la gana -por lo menos con respecto a nuestro look. Cuando ya no tenemos un director de disciplina (en mi colegio era un ex militar que te metía palasos) que te diga que color de bufanda está permitido y cuál no, nos encontramos con otro tipo de normas establecidas por no sé quien.

Te siguen metiendo palasos aunque ya no sea con varilla de madera.

Me gustaría que me manden el manual dónde se indica hasta que edad o partir de que edad puedes poner una cara con corazoncitos en Instagram, o si hay alguna relación entre los centímetros de la falda y la edad cronológica. Que si el blanco en invierno- ahora sí porque está de moda. Que el taco muy alto, que zapatillas no, ahora sí porque están de moda. En fin, joder con tanto protocolo u opiniones personales.

Wait, claro que sé que existe algo que se llama criterio y que no vamos a ir achibolándonos por la vida hasta caer en el ridículo. Pero, aflojemos un poco (cómo dicen mis queridos ches) no seamos tan críticos, tan duros, ni tan rajones!

Ya hablé en otro post de lo que pienso de los pezones y mostrarlos con elegancia sutil o al menos no esconderlos como si nos dieran vergüenza u ofendiéramos a alguien con su erección. El Problema con los Pezones

Ahora diré lo que pienso de mostrar una lindas piernas con 50 y pico años o poner en tu perfil una cara con los emoticons que prefieras. Perrito, corazones, arco iris y todo lo colorido que se inventan cada día para darle un poco de alegría a nuestra vida y recorrido por las redes sociales.

Si te sientes linda con el bikini chiquito, úsalo. Si prefieres la ropa de baño porque te sientes más cómoda, excelente. Si ya decidiste no volver a usar una mini falda, perfecto. Si te encantan los jeans pitillo o tal vez no los soportas. Si los prefieres a la cintura o te acomodan más a la cadera.

Si amas los zapatos chatos o eres amante de la altura de los tacos.

Si te enloquecen las pieles, los brillos y el encaje.

Si eres mucho más plain, simple, minimalista,  hispter o hippie.

Maravilloso, estamos en una época en que todo está de moda. En que nos podemos asesorar gratis con Pinterest o inspirar del estilo de una blogger que sigamos en Instagram.

Todo lo que nos haga sentir más cómodas y bonitas, bienvenido.

Sentirnos lindas nos hará sentirnos más seguras y más felices, de eso no hay duda.

Criticar lo que usan o cuelgan los demás en sus redes no nos hará más bonitos y mucho menos más felices.

De eso no tengo ninguna duda.

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