Un NO como regalo para nuestros hijos…

El peor daño que se le hace a una persona es darle todo. Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades.

Regálele todo: la comida, la diversión y todo lo que pida. Así le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconocía y desplegar su creatividad. Quien vive de lo regalado se anula como persona, se vuelve perezosa, anquilosada y como un estanque de agua que por inactividad pudre el contenido.

Aquellos sistemas que por “amor” o demagogia sistemáticamente le regalan todo a la gente, la vuelven la más pobre entre las pobres. Es una de las caras de la miseria humana: carecer de iniciativa, desaprovechar los talentos, potencialidades y capacidades con que están dotados casi todos los seres humanos.

Quien ha recibido todo regalado se transforma en un indigente, porque asume la posición de la víctima que sólo se queja. Cree que los demás tienen obligación de ponerle todo en las manos, y considera una desgracia desarrollarse en un trabajo digno.

Es muy difícil que quien ha recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para sí mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien, y cuando esa “ayuda” no llega, culpa a los demás de su “desgracia” (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar). Solo los sistemas más despóticos impiden que los seres humanos desarrollen toda su potencialidad para vivir. Creen estar haciendo bonito, pero en definitiva están empleando un arma para anular a las personas. (No quiere decir que la caridad de una ayuda temporal no sea necesaria en momentos especiales).

Ayer encontré, en el muro de FaceBook de dos amigas, este artículo de la colombiana Ana Cristina Aristizábal Uribe. Lo expuesto en el artículo no es necesariamente algo nuevo, ni que no haya escuchado, leído y tratado – a veces sin éxito- de poner en práctica con mis hijas mayores. Sin embargo, me parece más que justo recordarlo y regalárselo a mi hija por su cumple. Claro que no va a ser el regalo que más le va gustar recibir, pero si, tal vez, uno de los que más le va a servir en la vida. No voy a ser muy exitosa al competir con su cámara nueva o su ipod touch, pero haré mi mejor intento por ser consistente en lo que les quiero regalar a mis hijos.

La primera vez que me quedé pensando en el tema, fue, hace unos años, cuando recibí una cadena por mail que hablaba de lo mismo : Educar a los hijos con un poco de hambre y frío. 

Parece incoherente que siquiera consideremos someter a nuestros hijos a algo que no sea abrigo, amor y todo lo material que les podamos proporcionar. Todo lo material que tal vez ni siquiera soñamos con tener cuando teníamos su edad.

Y quizás ahí está la clave del asunto. Mucho de lo que les compramos a nuestros hijos nos lo estamos regalando a nosotros mismos. No sólo por el placer que ello nos proporciona, si no porque sentimos que con nuestro poder adquisitivo de adultos podemos regalar a nuestros hijos la infancia soñada (me refiero estrictamente en términos materiales) que no necesariamente tuvimos.

Todo muy  bien con eso, pero también mucho cuidado en como dosificamos ese amor traducido en regalos. Regalos muchas veces demasiado costosos, innecesarios o no tan merecidos.

Es importante que desde niños aprendan a ganarse las cosas y a ganarnos a nosotros. Que no den las cosas por sentadas o take them for granted. 

Muchas veces nuestros hijos piensan que es nuestra obligación darles absolutamente todo lo que se les pasa por la cabeza, todo lo que ven en la tele o lo que le tienen  sus amigos.

Mami soy la única que no tiene blackberry de todas mis amigas.

Cuántas veces cedemos a ese chantaje?

Muchas veces por cansancio, por flojera de decir veinte veces que no, por presión social o simplemente porque nos es mucho más fácil decir sí y así evitarnos la frustración y cara larga de nuestros hijos.

Como escuché a Pilar Sordo en una entrevista que le hicieron, hemos pasado de la generación que le tenía miedo a los padres, a una que le tiene miedo a los hijos.

Sin embargo, mucho más que a su cara de poto o llanto inmediato, nos debería dar pánico hacer de nuestros hijos, hombres o mujeres inútiles, déspotas o con incapacidad de recibir un NO como respuesta.

Anuncios

9 pensamientos en “Un NO como regalo para nuestros hijos…

  1. Lo mejor que se le puede regalar a los hijos es un NO consecuente y límites… las personas siempre estamos buscando límites y hasta donde podemos llegar, los padres tenemos la obligación de ponerle límites a nuestros hijos. Aunque a veces nos encante y provoque muuuuucho engreírlos…

  2. Si, , querida marisol, muchas veces nos cuesta decir no , pero eso se llama amor duro a los dos nos duele, pero si no lo hacemos cuando lo tenemos que hacer, ya sea por que quisimos darles lo que no tuvimos, o por que es mas comodo que enseñar, decir si, viene eso tan doloroso que dices la generacion que le tiene miedo a los hijos y es muy duro.
    Y los responsables absolutos somos los padres, me parece buenisimo tu articulo, no se ama diciendo todo el dia te amo sino, enseñando buenas conductas, muchas veces por mala informacion tambien arrastramos con conductas equivocadas, estamos en el 20012,rompamos con ellas para tener una juventud sana, de mente y de espiritu
    TE FELICITO UNA VEZ MAS, ESTAS TRABAJANDO POR ALGO MUY GRATIFICANTE PARA TI Y PARA LA SOCIEDAD ENTERA QUE DIOS TE BENDIGA.,

    • Gracias Pirula. Todos los días trato de enseñarles a mis hijas y de medir lo que les doy. Como escuché una vez : tus hijos no se van a acordar de lo que les dijiste, si no de lo que hiciste…
      Hay que ser consecuente en nuestro proceder, en lo que les damos y les enseñamos… a veces el facilismo y la cultura del consumismo nos tienta a darles demasiado y eso les hace daño!

  3. Es muy cierto…… muchos padres dicen le doy lo mejor a mis hijos trabajo para eso……. Pero donde esta el chiste si se pasan trabajando todo el dia de sol a sol, y los hijos pasan al cuidado de terceros, en mi modesta opinion pienso que lo mejor que se puede dar a lo hijos es darles tiempo para conocerlos disfrutar de ellos, no quiero pasar todo el dia fuera de casa buscando lo mejor para ellos, para cuando consiga todo. ellos ya se habran ido de casa………… gracias tu post buenazooo tu post es para reflexionar

    • Gracias Lytha!
      Totalmente de acuerdo. Yo lo veo con mi hijo de un año. El juega feliz con una botella vacía o con una pelotita, y se le ilumina la cara cuando me ve a mi o a su papá llegando de la oficina. Para él no hay mejor regalo que estar con nosotros.
      De todas maneras, como siempre digo, hay que buscar el equilibrio y regalarle a nuestros hijos CALIDAD de tiempo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s