Puntos suspensivos

Un gran error es poner puntos suspensivos donde deberíamos poner punto final.

Estoy hablando de un tema x- no importa cual- y no lo puedo cortar. Doy vueltas sobre lo mismo, no encuentro la manera de poner punto final.

Lo mismo con un pensamiento que me fastidia, me carcome o simplemente no me hace bien.

Ayer con una relación insana, hace unos días con una conversación telefónica que no me llevaba a ningún buen puerto. Me sucede también con situaciones laborales que ya tienen fecha de expiración vencida. Aplica a discusiones con mis hijas, mi madre, marido y hasta con el señor de la aduana. Doy vueltas sobre lo mismo y parezco incapaz de cortar sin terminar enredada.

La dificultad de pasar la página, cerrar el capítulo y guardar el libro bien al fondo del librero. Guardar el libro o encontrar una línea en él que resuma en pocas palabras la solución práctica para esa situación que nos tiene atrapados.

Repetir una situación  y postergar un final parecen ser temas distintos, pero que muchas veces escriben el capítulo de una misma historia.

¿Por qué nos cuesta tanto terminar con algo que nos hace ruido, que no nos gusta, nos fastidia y que sabemos -desde hace rato- que no nos hace bien?

¿Por qué repetimos patrones de comportamiento ante situaciones totalmente distintas?

Repetirnos, repetirnos, repetirnos y repetirnos versus re inventarnos, cambiar, sorprender y sorprendernos.

Muchas veces nos proponemos actuar de cierta manera y nos estrellamos actuando de una forma tantas veces repetida. Como si actuáramos en piloto automático.

Sentimos que nosotros mismos nos hemos puesto una zancadilla para caer en una trampa que ya caímos antes.

Como el ejemplo de una conversación que no es productiva y no tenemos la inteligencia emocional para cerrar el pico, inhalar dos veces y quedarnos en silencio.

Tener la última palabra no es lo que nos hará tener la razón.

Busqué ayuda en Google porque lo que expongo es un tema recurrente en mi vida.

Quería entender más sobre la compulsión a la repetición, los comportamientos en los que reincidimos desde niños, esos en los que recaemos como pacientes mal curados.

Compulsión a la Repetición o Neurosis de Destino : se caracteriza por volvernos el autor de experiencias que nos victimizan. El sujeto aparece como la víctima de la situación que lo somete, aunque sea el mismo quién haya estructurado la situación en forma inconsciente.

Ejemplo, amantes que repiten siempre el mismo patrón de conquista y separación.

Automatismo o repetición: nos da una idea de algo que sigue un curso automático, predeterminado, con regularidades fijas en el destino de un sujeto, e incluso nos habla de un  “modelo” o pauta de conducta que se vuelve a aplicar ante cada nueva situación.

¿Cómo podemos desenmarañarnos de algo que nos enreda?

 El mayor signo de locura es repetir lo mismo y esperar resultados distintos. (Albert Einstein)

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra…

Dos veces, tres veces y muchas veces más.

Un círculo vicioso que podemos romper si dejamos de movernos dentro de lo aprendido.

A veces, en la vida, es importante desaprender. Romper con las rutinas, vicios y lo que nos resulta conocido.

Abandonar nuestra zona de confort, el lugar donde nos sentimos cómodos, para empezar a explorar lo desconocido.

Atrevernos a cambiar a partir de detectar lo que nos molesta de nosotros mismos y sabemos nos estanca y paraliza.

Todo lo contrario a : yo soy así!

Empezar a hacer cosas distintas para realmente obtener resultados distintos. Actitudes y acciones que nos lleven a esa zona mágica donde tendremos la posibilidad de encontrarnos con un ser mucho más rico.

Creo que si dejamos de vivir tan en automático y nos arriesgamos un poco lo que podemos ganar nos va a sorprender y hacer crecer.

De esa forma cuando regresemos a esa conversación que no acertábamos a terminar la miraremos con una perspectiva distinta y seguro que nuestro punto final será contundente y nos sorprenderá a nosotros y a nuestro interlocutor.

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4 pensamientos en “Puntos suspensivos

  1. Me encanto, lo que nos pasa es que todos los cambios llevan consigo mismo un terror que nos aprieta el estomago.
    ………….. a cada rato!!! Por queeee?? jajaja!

    • el miedo al cambio… la comodidad de sentirnos seguros en lo que ya conocemos : en nuestra zona de confort…
      pero cuando decidimos salir, explorar realmente podemos entrar a una zona mágica donde nos encontramos con cosas que ni siquiera nos atrevíamos a soñar.
      A veces, no decidimos salir y la vida nos empuja, y de todas formas ese cambio ya significa algo nuevo y favorable en nuestra vida.

  2. Marisol, buenisimo, hacer lo mismo esperando resultados , diferentes, LOCURA, lo que pasa es que no siempre lo que me gusta es loque me conviene, dejar conductas mal aprebdidas, el cambio, es increible pero es lo que nos hara mejores personas, un tema super interesante, no es facil, a mi me pasa mucho, la obsesion, la compulsion, , a trabajar, en voltear la pagina, como bien lo dices, por que puntos suspensivos ante algo que me hace daño.
    Una vez mas te felicito, sique adelante, tus temas cada vez son mas interesantes, vas creciendo, y vas teniendo mucha sabiduria, e inteligencia emocional, me ayudas mucho

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