¿Me cuido o me descuido?

En mi casa abunda la nutella, la miel y el quaker en el desayuno.

No compramos productos light y nos encanta la gente a la que le gusta comer.

Organizamos comidas con amigos y familia. No en vano la zona más amplia de nuestro hogar, es la cocina.

Le he declarado la guerra a las dietas y soy una abanderada del buen comer.

No hablo de comer en exceso ni descuidar la figura.

Soy amante de lo esteta, pero priorizo la salud antes que cualquier otra cosa en la vida.

Es bastante irónico y tal vez nunca hemos prestado atención –literal- a la frase tan usada y trillada : me estoy cuidando

¿Realmente nos estamos cuidando o descuidando?

¿Nos estamos cuidando cuando desterramos el arroz de nuestras comidas?

He escogido el arroz como ejemplo porque es un alimento muy usado en nuestro menú diario y es un acompañamiento ideal en casi cualquier plato, pero así como es de popular también es el primero en ser erradicado y mirado sin simpatía cuando de cuidar la figura se trata.

Yo pongo algunas propiedades y características del arroz para que ustedes saquen sus propias conclusiones :

El arroz blanco cocido contiene 72,2% de agua y 25,2% de carbohidratos. La grasa está en pequeñísimas cantidades (0,1%) y su contenido proteico es bajo (2,40%), al igual que el resto de cereales.

El arroz además de tener numerosos beneficios para la salud, es una fuente inmediata de energía para el cuerpo. No sólo es bueno para la piel, sino que también es bueno para el mantenimiento de los niveles de azúcar en la sangre.

El arroz actúa como una fuente de combustible para el cuerpo.

La fibra del arroz actúa como un escudo contra las células cancerosas, lo que protege a nuestro cuerpo contra el cáncer.

El arroz es una excelente fuente de fibra. Ésta ayuda en el crecimiento de las bacterias beneficiosas que mejoran la digestión y regularizan el movimiento intestinal.

Los chinos comen hasta tres platos de arroz al día, y, aún así, ellos están delgados. Entonces, ¿por qué nosotros no podemos comer sin miedo un plato de arroz?.

Una amiga, que sabe mucho de nutrición, me comentó que una porción de arroz es indispensable en nuestro plato de menestras si queremos que nuestro organismo absorba adecuadamente todos los nutrientes de las lentejas del lunes, por ejemplo.

Yo quiero que León sea muy sano y además – de pasadita- un poco más alto que su papi así que me afano en su alimentación y quiero que coma de todo.

Creo que lo estoy logrando porque ama el olluquito, los garbanzos, la quinua, la kiwicha y el hígado de pollo.

Si hablamos del garbanzo, por ejemplo, les cuento que lo hemos incorporado a nuestro menú semanal desde que supimos de sus propiedades anti depresivas. Así que, además de librarnos del colesterol, produce serotonina – la hormona de la felicidad- el mismo componente que encontramos en antidepresivos tan famosos como el Prozac.

¿Realmente nos estamos cuidando cuando quitamos de nuestra alimentación alimentos que son excelentes para tener un pelo lindo y un cutis lozano?

Para la piel la palta funciona como tensor. Es decir produce efecto de lifting natural.

Sin embargo, a penas pensamos en dieta o en “cuidarnos” la palta es tachada de la lista.

La palta contiene un alto índice de antioxidantes que actúan contra los radicales libres que nos provocan enfermedades degenerativas como el cáncer o alzheimer.

Además, la palta posee poderes afrodisíacos muy poderosos conocidos desde épocas ancestrales.

Sí, estoy convencida que muchos alimentos nos ayudan a tener una mejor calidad de vida y parte de la calidad de vida puede ser incluir alimentos que sean afrodisíacos y estimulantes para nuestro día a día.

El camote, ese tubérculo que a veces lo tenemos rezagado sólo para la mascota de la casa,  es delicioso y además es excelente para la piel por su alto contenido de vitamina C. También es conocido por aportar brillo y fuerza al cabello.

El chocolate negro, entre otros beneficios, logra que nuestro cutis luzca más lindo, nos aporta energía y buen humor y es un gustito que no debemos de privarnos cuando nos da antojito de.

El cuerpo es sabio y nos manda señales a través de los antojos de lo que necesita para funcionar bien.

La lista de los alimentos que son buenos para nuestro organismo sería interminable porque todos los alimentos que la naturaleza nos regala nos aportan algún beneficio que nuestro cuerpo necesita. Yo he elegido algunos para ejemplificar y hacer mi pequeña campaña pro alimentos saludables.

Me pregunto, ¿Nos estamos cuidando cuando renunciamos de participar de un almuerzo familiar bien taipá el domingo para que nos cierre el jean nuevo el lunes?

¿Nos estamos cuidando o descuidando?Imagen

Nacer de nuevo

Deseo en estas palabras que no son mías -pero que se las regalo- trasmitir de forma simple un extracto del pensamiento de Emilio Carrillo Benito que comparte en “Vuelta al Paraíso Terrenal”.

Este video me llegó como un regalo y la mejor manera de devolver y agradecer este regalo es compartirlo con ustedes.

No voy a hablar de fechas ni de términos científicos, voy a resumir en palabras sencillas el pensamiento de este maestro que siento como el llamado que hace tiempo nuestros corazones están empezando a sentir.

–       No existen dudas que estamos en un cambio de ciclo. La evolución está en cada uno y tenemos el libre albedrío para atender al llamado.

–       Este llamado se siente en nuestro corazón, en nuestro interior. No todos lo sentiremos en el mismo momento. Cada uno lo sentirá en distintos momentos de acuerdo a la evolución personal de cada quien.

–       Este llamado nos pide una mayor inclinación a la vida sencilla, a aminorar el ritmo de vida, a no complicar la agenda, a moderar el ritmo de consumo, a no acumular pertenencias. Dejar tantos quehaceres. Este llamado nos invita al silencio, meditación y recogimiento. Nos invita al mayor centramiento en el aquí y ahora.

–       No se trata de luchar contra “el viejo mundo” sino de crear un “nuevo mundo” Dirigir nuestras energías no a luchar contra lo que caduca y queda obsoleto en nuestro corazón, sino a crear todo lo nuevo que late en él.

–       Vamos a sufrir una metamorfosis a partir del amor y ese amor implica respetar el libre albedrío, la diversidad y aceptar el proceso y ritmo de cada uno.

–       Este fin de ciclo no se manifiesta con fenómenos exteriores o cataclismos. Este fin de ciclo se manifiesta con fenómenos interiores.

–       Nos abrimos como una flor, se nos despiertan sentimientos que estaban dormidos. Sensaciones hermosas de una gran unión con los seres humanos, unión con la madre tierra, la creación y el universo.

–       Toda la energía del universo va a llegar a nosotros a través de la madre tierra a nuestro adn. Nuestro adn se nos “desestresa” y sentiremos una gran paz.

–       Será una resurrección en vida. Un retorno al paraíso terrenal.

–       Hemos nacido más para vivir que para “hacer”. Seguiremos desarrollando nuestras actividades laborales pero con la conciencia NO en qué estamos haciendo, sino en cómo lo estamos haciendo.

–       Estas ideas no se trasmiten intelectualmente, estas ideas se sienten íntimamente.

–       No se transforma el mundo, se transforma nuestro mundo. La oruga cuando se vuelve mariposa sigue habitando en el mismo espacio, pero desde su transformación su mundo ya no es el mismo.

–       Nos daremos cuenta que la creación es perfecta. Que todo tiene su para qué y su por qué. Todo fluye perfecta y armónicamente.

–       Muchos seres humanos vamos a ver el rostro de Dios y vamos a recuperar a nuestro niño interior.

–       Nos daremos cuenta de nuestro exacto propósito de vida.

–       Será experimentar la felicidad como estado natural.

–       Los que no lo sientan, que no cunda el pánico : Cada uno tiene su proceso. Cada uno tiene su evolución.

–       La puerta para esta evolución se va a abrir, y estará abierta de par en par y no se va a cerrar en mucho tiempo.

–       Ha llegado la hora de la libertad. El miedo es la ausencia de libertad y esos miedos los hemos generado nosotros mismos con nuestras cargas, culpas y juicios. Con nuestra excesiva preocupación en el mundo exterior. Con la presencia del amor despediremos esos miedos para dar la bienvenida a la libertad. Y esa libertad es la confianza en la Providencia, la Vida, la Perfección y la Sabiduría Innata que todos tenemos en nuestro interior.

Les recomiendo ver el video completo, con calma, con tiempo y con mucho amor.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=WzOxhom9CWg

El fin del mundo ya llegó

8211937-jardin-de-zen-en-piedra-de-la-armonia-y-la-arena-negraEl fin del mundo ya pasó, ya nos tocó, nos habló al oído. Algunos nos enteramos y otros no.

Mi amiga, esa chica sabia que conocí en la Toulousse, me confirmó ayer lo que ya sospechaba : Sí, era verdad en el 2012 el mundo se acababa…

Según el calendario Maya, que cuenta con 5.125 años comenzando en el 3114 A.C., el final del ciclo sería el 21 de Diciembre del 2012.

En teoría en ese momento se “resetearía” el mundo.

Para la cultura precolombina, la vida del mundo se divide en ciclos, y el día indicado, será el final de uno para que empiece el siguiente.

Es posible que la estructura de los escritos Mayas hayan confundido a los traductores modernos, que se lo tomaron al pie de la letra, y muy orondos y sueltos de huesos hayan profetizado algo que los Mayas nunca hayan siquiera insinuado.

Ha habido toda clase de especulaciones, pánico generalizado y charlatanería al por mayor respecto a este tema.

El fin del mundo ya llegó… y no con una gran explosión, un terremoto o cataclismo sino con algo menos tangible y a la vez más urgente : La necesidad de  re plantearnos nuestro modo de vida, nuestra relación con las otras personas, con nosotros mismos, nuestra historia y el planeta mismo.

De acuerdo a la profecía Maya el 22 de diciembre del 2012 el Sol recibiría un rayo sincronizador con el que la humanidad iniciaría un nuevo ciclo.

Como consecuencia sería el fin del mundo del materialismo y destrucción en que vivimos para dar paso a una nueva etapa de respeto y armonía.

A ciencia cierta y parada desde la humildad que me concede la ignorancia en este tema no pretendo cuestionar profecías o investigaciones científicas.  No pretendo dar cátedra de ningún tema filosófico o relacionado con el existencialismo. Todo lo que he expuesto sobre los Mayas seguro que ya lo leyeron porque aparece bien explicado en Wikipedia y yo lo he tomado y he editado a mi manera para compartirlo con ustedes. Mucha de la esencia de esta profecía me hace sentido porque propone un cambio.

Un cambio urgente y necesario porque si de algo estoy segura es que así no queremos ni podemos seguir viviendo.

¿Cómo es así?

Pues bien, pareciera que hay consenso entre filósofos y científicos, hombres de arte y de comunicación que la concepción que se ha ido construyendo los últimos dos mil quinientos años en Occidente, y que ha adquirido estatus ya de sentido común, está llegando a su fin. Por múltiples lados vemos que tal concepción es insuficiente para responder a las interrogantes y desafíos que nos plantea el mundo actual…De algún modo sentimos que esta manera de habitar el mundo se ha vuelto insuficiente.

Tomo prestadas las palabras de Aldo Calcagni de Una Nueva Troya porque resumen de manera acertada el origen de las inquietudes que muchos de nosotros no podemos dejar de sentir.

Ese llamado que estamos recibiendo aunque pretendamos hacer oídos sordos está palpitando en nuestro ser. Está habitando en nuestras almas y en todas las veces que nos cuestionamos :

¿Es esta la manera como quiero habitar el mundo o hay alguna otra forma? ¿Hay algo más?

Claro que hay algo más, claro que hay mucho más. Mucho más de lo que siquiera nos atrevemos a imaginar.

¿Cómo lo encuentro?

¿Cómo empiezo a buscar?

Ya empezaste. Si te cuestionas. Si sientes de una o muchas maneras que algo no esta bien ya empezaste a generar un cambio. Ya empezaste a mirar las cosas con otros ojos. Nunca más vas a mirar las cosas igual o desde el mismo ángulo.

“El verdadero viaje del descubrimiento no consiste en buscar nuevos territorios sino en tener nuevos ojos” – Marcel Proust.

Felizmente ya llegó el fin del mundo. El fin de este mundo.

Si se “reseteó” el mundo, deseo “resetearme” con él.

Limpiar mi mente, mi alma y mi corazón para recibir todo lo bueno de los nuevos comienzos. Deseo ser parte del comienzo de ese respeto y armonía que exige el mundo.

Escucho el llamado, lo respondo y lo trato de multiplicar compartiéndolo con ustedes.