Año del Caballo de Madera

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31 de enero del 2014 y según el Calendario Chino estamos empezando un Año Nuevo. A diferencia del calendario occidental, en el Lejano Oriente se rigen por el calendario lunar y este determina el comienzo de un nuevo ciclo.

Todo lo que implique cambio, renovación, novedad y comienzo siempre me atrae y me interesa mucho.

Ayer que almorzaba con unas amigas festejando cumpleaños surgió el tema del cambio de año y todas sus predicciones como una cosa natural para mí. Una de ellas me preguntó asombrada que cómo era que sabía tanto del tema.

No, yo no sé nada. De este tema; nada de nada. Tal vez he ido recolectando un poquito de información de por aquí, otro tanto de por allá. He escuchado, leído y me ha parecido interesante y relevante el tema para traerlo a colación. Traerlo a mi vida, buscarle el lado positivo y provechoso, y, a mi mejor estilo, compartirlo aquí con ustedes.

Ustedes que generosamente me leen y que seguro también les interesa un poco todo lo esotérico, recóndito y milenario.

Todo eso que sin poderlo explicar del todo, creemos, compartimos y hacemos parte de nosotros.

Terminamos mañana el Año de la Serpiente –que según los expertos en el tema- traería desgracias y sufrimiento.

Los años de la Serpiente suelen ser años terribles, dramáticos y desestabilizadores, en los que se puede cambiar el curso de la historia.

Me consta que ha sido un año movido, con pérdidas irreparables, dificultades y cambios. Sin embargo, apuntando también a la filosofía china, me atrevo a vaticinar que las grandes crisis generan grandes oportunidades.

Y aquí estamos a puertas del año del Caballo de Madera que según leo y copio para ustedes será el año de la recolección, el año en que recogeremos los frutos de lo que hemos sembrado.

Me encanta, me llena de ilusión y se lo regalo a todos los supersticiosos como yo que estamos esperando siempre que nos sucedan cosas buenas, que se cristalicen nuestros sueños y los de las personas que amamos.

Se lo regalo a esa personita especial que sé que es una de las primeras en leerme y que está apuradísima para que le suceda todo.

De acuerdo con los expertos en este año habrá menos abstracción y más proyección y la energía permitirá atravesar galopando –a veces lentamente y otras a gran velocidad – por caminos que en otro momento pudimos haber considerado nebulosos.

También se lo regalo a otra persona que a veces se demora en leerme, pero que siempre termina haciéndolo y casi siempre haciéndome comentarios amorosos

Hay quien cree que tener en casa la figura de un caballo propiciará la presencia de dinero, la unidad familiar y la conservación del trabajo. Pero además, el caballo atrae las buenas relaciones sexuales.

Estoy sentada en la sala de mi casa, disfrutando la vista, el arrullo de las olas y tengo frente a mi un caballo. Un cuadro que compramos hace muchos años con mi esposo y del que nos enamoramos irremediablemente. También tengo otro cuadro de caballo de origen oriental que se lo regalaron a él y aunque me costó aceptarlo hoy forma parte de nuestra decoración.

Además, tengo otro caballito que está durmiendo en mi mesa de noche arropado en una tela roja desde hace unas semanas. Este caballo dorado me lo regaló Blanquita, mi manicurista y bruja blanca, y me contó que debía mantenerlo así hasta el 31 cuando empezara el Año Nuevo Chino.

Ese día lo debo liberar y comer muchas mandarinas, fue lo que me recomendó Blanquita amorosa.

Ella dice que, además, se va a ir a comer a un chifa para celebrar el comienzo del nuevo año.

Creo, firmemente, como ya les compartí alguna vez que buscar motivos de celebración siempre es algo que nos renueva y alegra el alma.

También leí hoy en Facebook  que los deseos se deben poner en sobres rojos, tener muchas flores para abrir caminos, tener naranjas y limones para desintoxicar y limpiar.

Me encanta!

Y por último, para terminar mi post, les regalo lo más simple y sabio que leo, recolecto y apunto para ustedes (y para mí) : Durante este año se recomienda mantener una actitud positiva a fin de atraer lo que queremos para nuestra vida: amor, tranquilidad, abundancia, salud, alegría y plenitud.

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Hoy amanezco con ganas

Empiezo la semana de mi cumpleaños, como siempre, llena de supersticiones, ideas, ritos y deseos, esos a los que acudo y acuden a mi casi sin darme cuenta. Con los ojos cerrados, de manera inconsciente y con todo mi ser.

Estas costumbres mías que no me abandonan y están conmigo hace casi 40 años.

Que rico empezar escribiendo en este cuaderno rojo que alguien me regaló. Apuntar las ideas en borrador para después pasarlas en limpio  –no tan en limpio– y volcarlas en mi blog.

Compartir con ustedes que hoy amanezco desvelada, como ansiosa y apurada por esta nueva semana que me regala la vida.

Ansiosa como, muchas veces, trato de evitar, pero hoy esta ansiedad que me visita no es angustia o un poco de miedo. Esta ansiedad está siendo ansiosa y llena de ansias, de ganas y vida. Así la abrazo, la sostengo y respiro.

Recibo el día, la semana de mi cumpleaños con pijama roja, una que casi no uso, pero no puede ser casualidad que ayer la escogí casi sin darme cuenta.

A 5 para las 6 de la mañana, antes que entrara el whatsapp de Ale, ya había abierto un ojo como sincronizando su llegada a puerto seguro porque, sí, ayer mi reina se embarcó de vuelta para continuar sus estudios y seguir caminando por sus sueños. Así continúa la vida, así me sigue llenando de bendiciones.

Después de recibir sus noticias tenía pensado seguir durmiendo como tanto me gusta, como tanto disfruto, pero en la cama sólo di vueltas. Me puse a orar, pensar, agradecer, seguí pensando y el sueño se hizo cada vez más esquivo. Con el sueño lejos de mi cama me di cuenta que lo que más quería hacer era empezar mi semana agradeciendo y la mejor forma que tengo para hacerlo es con este lápiz y papel. Sí, así de esta forma es que vuelco todas mis ganas, inquietudes y desvelos. Así de esta forma es que me expreso, me quiero y me entrego.

Tuve algunas semanas de silencio, de no escribir nada. De leer mucho, repasar y así en blanco volver a empezar.

Hoy vuelvo con ganas y con todas mis ganas de compartir muchas cosas con ustedes, lo seguiré haciendo por este medio.

Gracias por leerme. Gracias por escucharme.