El Camino del Corazón

Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. ¿Tiene corazón éste camino? Si el camino tiene corazón es bueno; si no, de nada sirve.   (Don Juan Matus – de Las Enseñanzas de Don Juan de Carlos Castañeda)

Llámalo intuición, pizca de locura… seguir esas pistas, ese camino que no parece tan seguro, pero en el que nos paramos, creemos con duda y con vehemencia y aferramos parte de nuestro ser.

Después de un café una amiga le aconseja a la otra que piense con inteligencia, con cabeza fría, que no se deje ganar por la emoción.

Ella- la que recibe el consejo- después de racionalizar que lo que le dice su amiga es, lo más sensato, hace lo contrario.

¿Qué nos impulsa, a veces, a actuar así? ¿A abandonar lo razonable, lo lógico y desviarnos por un camino menos sensato?

Cero estrategia, respuesta meditada ni plan trazado.

Escucha a tu corazón… ella se acuerda de esa frase tan linda.

La que repiten algunas canciones, las que nos recuerdan a algunas abuelas o mujeres sabias que se dejan ganar por la emoción y guardan por unos momentos la razón en algún cajón.

Y ahí está ella, de nuevo, frente a una situación inesperada. Frente a un momento incierto. A lo desconcertante ella le pone un poco de fe, le suma esperanza y enfrenta ese momento difícil con el corazón en la mano.

Desatiende toda lógica y cordura para actuar según le dicta su corazón.

Y así le puede pasar frente a lo laboral, lo familiar, lo paradójico, lo difícil, lo trascendental y lo trivial. Para elegir ese vestido o algún color. Para escoger el día de esa conversación o para mandar esa respuesta que la tiene tensa.

Escucha a tu corazón.

Es verdad, ahora que lo pienso y lo vengo anotando. ¿Qué tanto escuchamos a nuestro corazón? ¿Qué tanto escucho al mío para tomar alguna decisión o mantener alguna conversación?

Estoy de acuerdo que no siempre nos habla claro ni tampoco nos dicta de manera literal lo que hay que hacer o no hacer.

Como todo en la vida es cuestión de practica, paciencia y perseverancia.

Escucha a tu corazón.

Muchas veces pedimos consejos, nos leemos las cartas, creemos en vaticinios esotéricos. Elaboramos estrategias. Nos rebanamos los sesos.

Hoy decido regresar a lo básico, a eso que me da respuestas como en acertijo, pero a la vez claras y limpias. Pego mi cabeza a la almohada, tengo cerca una amatista que dicen que ayuda a aclarar las ideas y agudizar el sexto sentido. Tomo una decisión como aprendí de Don Juan Matus : si el camino tiene corazón es bueno; si no, de nada sirve.