Mis 100 días

Es verdad que amo los números redondos, pero también los que traen algún simbolismo, significado o quizás los números a los que yo les doy y encuentro algún sentido.

En realidad, ando buscando y encontrando el sentido a la vida y con los números me pasa lo mismo.

Ahora me tocaron los 100 días. Esos que publico a diario en mi FB como #100happydays#.

Esos que llaman la atención de más de uno que me preguntan al pasar, ¿qué es eso de los 100 días? ¿cómo vas con tus 100 días? ¿de qué se trata?

Empecé un 17 de marzo y me propuse ser constante y sí!!!!, lo logré.

Lo logré y eso me hace muy feliz porque debo admitir que no soy muy constante ni disciplinada y en ambas virtudes encuentro mucho valor y satisfacción últimamente.

¿Por qué los 100 días? ¿Qué son los 100 días? ¿Para qué los 100 días?

En palabras simples; un ejercicio, un juego, un reto y, sobre todo, algo que hago para mí y, que de forma lúdica, puedo compartir con el resto.

La idea la propuso Isabella hace unos meses basada en una nota que encontró en Internet y que aquí comparto con ustedes para que sea auto explicativa. http://100happydays.com/

Yo, de inmediato, adopté la idea, me propuse llevarla a cabo y compartirla porque la encontré divertida y con un gran mensaje : todos los días de mi vida por más pereza, incertidumbre, ansiedad, angustia, frustración, tristeza o tantos otros sentimientos no tan positivos que me encuentran al paso, siempre, siempre tengo un momento de felicidad en el día. Sí, así de sencillo. Lo que pasa es que no necesariamente somos conscientes de eso.

Con este pequeño “juego” me obligué a reportarlo y compartirlo y así sentirme doblemente agradecida por esos momentos simples y llenos de significado para mi.

Una puesta de sol, un rico plato de olluquito, la sonrisa de León, la sonrisa de León, las sonrisas que me saca León, una mirada de León. Skype con Alessa. Los logros de Alessa. Isa aprendiendo a manejar. Cocinar con Eduardo. Ser la niña bonita de Eduardo. Una exposición de arte. Momentos con mis hermanas del alma. Un brindis. Una frase con sentido. Buena lectura. Todo un día en pijama. Ese logro de Isa. Un logro mío. Ganar en trivia. Los regalos de mis hijas. Celebrar con Eduardo. Un concierto con amigos. Una canción del pasado. Otro brindis. Un mensaje de amor. Mi rico capuchino. Una taza de té. León en el cine. Un brindis más. Un helado con León. Encender una vela con alguna intención. Mi mañana de tennis. Perezear. La felicidad de León. Isabella y Tino. Compartir. Obleas colombianas. Una buena noticia. Un gesto amoroso. Caminar por el malecón. Escribir. Mis sobrinos. Mi familia. Rumba. Crecer. Aprender. Viajar. Pasear. Jugar. Un buen libro. Una amiga. Yo misma.

Hermoso y sencillo. Me da mucha alegría poder hacer el recuento de mis 100 días de felicidad. De mis 100 momentos especiales en estos días que escogí. Simplemente eso.

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Yo frente a un papel

Yo frente a un papel puedo ser la mejor versión de mi misma.

Me puedo reinventar, desafiar y desafiarme.

Amo, vivo, expreso, pienso y vuelvo a pensar.

Suspiro, releo. Me leo y dejo que me lean.

Yo frente a un papel puedo estar en blanco y después garabatear mis ideas, volcarlas, abrazarlas y compartirlas.

Yo frente a un papel me puedo equivocar y empezar de nuevo. Arrugar lo que he escrito y hacer delete sin culpa.

Empiezo en borrador y me paso en limpio.

Me repaso, me detengo, voy de prisa y vuelvo.

Me siento, me imagino y me quiero.

Yo, frente a un papel me escucho, me observo y empiezo a entender.