Indefectiblemente se me corren las pantys, me ilusiono más de la cuenta y espero esa llamada despierta.

Sin duda hay días que duelen, miradas que evito y palabras que abrazo hasta hacerlas mías.

Me siguen sin gustar los feriados, añoro un poco de soledad y no termino de entender a la mitad de la gente.

Me gusta mirarme al espejo, contar historias y abrazar mi almohada.

Soledad. Silencio. Desamor.

Rota.

Te encuentro. Me abrazo.

Desnudo. Aprisiono.

Suelto. Entiendo.

Me escondo.

Mi cantante favorito

Lo conocí en el verano del 95 cuando yo empezaba a trabajar como productora y él ya era conocido.

Vivía a unas cuadras de la productora donde trabajaba y nos pedía el teléfono prestado. Siempre se quedaba un ratito más con su charla entretenidísima que nos regalaba a Zarina y a mi. Todo lo que decía era interesante, intenso y fascinante. Así era él, así es él.

Yo amo todas sus canciones sin excepción alguna y eso no me ocurre con ningún cantante del mundo.

Me gusta escucharlas, bailarlas, dedicarlas y que me las dediquen.

Me estoy enamorando… la bailaba con Edu en el Grill cuando ni me imaginaba que sería para toda la vida. Simplemente la cantábamos a todo pulmón como la cantamos ayer en su concierto sintiendo la misma magia y energía que nos trasmitió hace casi 20 años.

Me pasa con todas sus canciones; de una forma u otra me hacen acordar a mi en mis distintas etapas de vida donde tuve felicidad, tristeza, amor, desamor, pasión y vida.

Su música me hace sentir irremediablemente viva y sexy. Escucho su entrega en cada estrofa y acorde de guitarra; la disfruto, la vivo y me inspira.

Ayer me sentía conmovida de ser parte del mar de gente que le cantábamos a todo corazón con la esperanza de devolverle la pasión y energía que él representa para nosotros.

Siempre me acuerdo de él con un cariño intacto. Lo escucho y lo leo. Sigo su trayectoria, su vida y pensamiento mágico.

No te metas con un hombre mayor porque te va a robar el alma – me soltó un día que nos “gorreaba” teléfono casi como vaticinio de mis futuras relaciones.

La diferencia cronológica de edad no la veo como un tema, y puede ser que no se refiriera a eso literalmente. Siento que las relaciones desproporcionadas y con mucha intensidad nos quitan piso, horizonte y nos dejan como desalmadas. Eso sí me ha pasado. Sí, eso si lo he sentido y ahora me acuerdo como sonreí con cierta incredulidad cuando él me lo advertía en el segundo piso de esa casita en Miraflores.

Ayer llegué corriendo y emocionada al estadio nacional en el momento exacto que tocaban y es que sucede así cuando una chica es sensual…

Correr, cantar al aire libre y vivir intensamente todas las canciones de Pedro, mi cantante favorito.