Ella que cree que se lo merece todo…

y sí, se lo merece todo!!!

Dentro de cada mujer hay una diosa que quiere atreverse a todo, pero no sabe por dónde empezar.

“Nuestro miedo más profundo no es el de ser inapropiados. Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta.

Nos preguntamos: ¿Quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? Más bien, la pregunta es: ¿Quién eres tú para no serlo?”

Cuántas veces nos limitamos. Nos cohibimos o nos encogemos.

Dejamos de brillar para no molestar al resto, para pasar piolas.

Cantamos despacio, amamos poquito o nos tragamos las ganas.

Nos merecemos caminar en tacos, bailar bajo las estrellas, despeinarnos un tanto o  despeinarnos bastante.

Nos merecemos andar en zapatillas y guardar nuestros tacos. Usar faldita corta o pantalón ancho.

Comer un pedazo de torta y una copa de más.

Ser sexys, seductoras  y desenfadadas.

Cohibidas, retraídas y reservadas.

Caminar sin permiso por cualquier calle y exhibirnos lindas si así nos apetece.

Hablar más de la cuenta. Callar si así lo decidimos. Guardar algún secreto o confesar eso que duele.

Cantar a gritos nuestras alegrías y también nuestras penas.

No ser tan propers, tan señoritas y rappear un poco.

Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en nuestro interior.

No está solamente en algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.

Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo. Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.” *

Permitirnos ser vulnerables, exageradas o acomedidas.

Salvajes o tiernas.

Mujer con alma de niña.

Princesa guerrera.

Nos merecemos ser todo aquello que queremos ser y que, a veces, reprimimos un poco o reprimimos bastante.

*extracto de un maravilloso discurso de Marianne Williamson

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Mi muro

Me define. Me muestra y me expone.

Es mi interacción con mis amigos, conocidos y todos los que acepto en mi comunidad virtual.

Decido lo que publico, lo que digo y lo que callo.

Visito muros al azar o porque decido específicamente visitar a alguien.

Me ven, me pasan de largo. Me ignoran o me dan like.

Les encanto o les soy indiferente.

Como la vida misma.

“Desde los muros en las cavernas en el paleolítico hasta los muros en el Facebook en la actualidad, hemos dejado representados nuestros eventos cotidianos como una forma de presentarnos a nosotros mismos”

Es uno de los medios que existe actualmente y la forma como se reniega de él me sigue causando asombro.

“Dime lo que publicas y te diré quién eres”

Una amiga me dice que está en desacuerdo porque no siempre la gente publica su auténtica realidad.

Evidentemente no. Así cómo no todo el mundo sale a la calle con su realidad tatuada en la cara o en sus acciones.

Hay gente que mantiene su vida en total privacidad y reserva y es totalmente respetable.

Hay gente que refleja una realidad que no es cierta ya sea a través de FB o en su andar por la vida.

Mostramos lo que queremos mostrar.

Lo más seguro es que una persona con FB activo interesada en la política va a publicar comentarios o notas sobre la realidad política, lo mismo aplica para el arte, la moda o el tema de nuestro interés en particular.

Menciono Facebook, pero puede ser cualquier otra red social en la que seamos activos.

Si una madre está orgullosísima de los logros de su hijo, aplaudo que lo publique en FB para que sus 1,127 amigos se enteren.

-No, yo ni muerta declararía mi amor por mi esposo por ese medio – comenta una amiga tajante.

Maravilloso, está en todo su derecho.

A mi me encanta expresar mis pasiones así que me siento un poquito aludida. Sin embargo, voy a seguir abusando de este medio y de algunos otros para expresar todo lo que me hace bien y quiero compartir con mis seguidores y detractores.

Claro que hay varias cosas que no entiendo ni entenderé nunca. Personas que usan FB o cualquier otra red para ser venenosas, vengativas o show off.

No lo comparto, pero las personas que lo hacen están en su derecho.

Como en la vida misma.

He visto madres que reclaman a un padre por alimentos o beneficios para sus hijos. Es la última forma que encuentran y muchas veces les funciona. He visto casos de injusticias que se han publicado en FB y que se han viralizado y han logrado llamar la atención del público y las autoridades logrando obtener resultados sorprendentes. Vale.

Te paseas por el muro de las personas y puedes darte una idea bastante clara de cómo es. Inclusive puede ser un tema delicado en nuestra privacidad porque en muchas empresas lo utilizan para evaluar a un posible candidato para determinado puesto.

En nuestra vida personal, ¿quién no ha stalkeado a alguien para saber algo más de esa persona?.

Aplica para un pretendiente, un ex, la ex de nuestro ex, la nueva, el candidato de nuestra hija, la nueva vecina, la mamá regia de las que todos hablan, la amiga que no vemos desde primaria.

Nos gusta mirar, y a veces, como un voyeurista profesional, sólo observar la situación de lejos. Nos gusta que nos miren y- muchas veces- es posible, que dejemos que nos miren más de la cuenta.

mi muro