El Problema con los Pezones

El problema realmente no es mío, pero lo hago mío.

Lo hago mío cuando me preocupa lo que piensan los demás. Y ese es el verdadero tema a trabajar.

¿Por qué me preocupa tanto lo que piensan los demás?

¿Por qué debería preocuparme lo que piensan los demás de mis pezones?

Hace unas semanas hice un hermoso viaje a La Habana. Esa ciudad para mí es entrañable e indescriptible : bella y triste a la vez; sin embargo no será motivo del post de hoy. Cuando arreglaba mis maletas para regresar, vi al lado de mi bolsita de ropa interior, unos horrorosos círculos de silicona. No encuentro palabras para describirlos; se tratan de unos “practiquísimos” tapa pezones.

Estaba a punto de botarlos a la basura, un poco indignada conmigo misma – por obligarme a usarlos- pero decidí limpiarlos con agua y ponerles su film de protección y regresarlos a Lima en mi bolsita para ropa interior.

En ese mismo minuto decidí que le dedicaría un post al tema.

Amerita, vale la pena. Así que haré mi mejor intento para escribir lo que siento sobre los pezones. Sobre mis pezones.

Yo los encuentro hermosos. Son parte de mi cuerpo y no tengo ningún problema de exhibirlos de manera sutil. Que se muestren e insinúen debajo de algún polito de lycra pegado o de un vestido de drill que marcan su forma y contorno.

Que debajo del bikini mojado, un tanto erectos muestren su rigidez.

Y así podría pasarme horas describiendo de que manera se pueden mostrar y ver maravillosos.

La palabra sutil es clave y subjetiva a la vez porque he aprendido que lo que es sutil para mi no lo es para todos.

No, no me pondría una blusa holgada y además blanca sin sostén. Me parecería incómodo.

También me podría pasar horas discriminando que sí o que no cuando de los pezones se trata, cuando de mis pezones se trata.

Está claro que lo que puede estar bien para mi, puede no estarlo para los demás. Lo que a algunos les gusta a otros no.

Es claro que en Lima, uso esta ciudad de referencia porque es donde me he criado y donde paso más tiempo de mi vida, hay un tema con evidenciar la existencia de los pezones.

Free the nipples no está en nuestro vocabulario. Liberar los pezones tampoco.

Taparlos a como de lugar y con 100 inventos no bastará.

Hay algo más que no termino de entender.

Te miran y re miran cuando los pezones se empiezan a evidenciar.

Su presencia es incómoda.

Entonces, sí : cuando veo que pueden incomodar a los demás uso los tapa pezones que odio. A penas me los puedo quitar porque hay menos luz o ya llegue a la privacidad de mi cuarto los retiro y me cuestiono por usarlos.

Es claro que para mucha, mucha gente los pezones deberían quedar en el anonimato absoluto. Aplastados, planos, no erguirse, ni erectárse. No insinuar jamás su forma debajo de la ropa.

Yo no los quiero esconder, tampoco mostrar. Solamente tener la libertad de elegir sin sentirme mirada o cuestionada cuando algo de ellos se empieza a evidenciar.

Como dije al principio del post, el problema es mío porque empezando mis 44 años me debería importar bastante menos lo que piensa la gente de esa parte que tanto me gusta de mi cuerpo.

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